Marejada   

 

 

 

 

Boletín Nº 80       -         Federación Nacional de Trabajadores Portuarios de Chile      -         Febrero 2009


28-08-2015

                
 

Expansión portuaria


 

     

La Empresa Portuaria Valparaíso ha informado que se postergará la licitación para expandir el puerto hasta diciembre o comienzos del próximo año, y fuentes de Gobierno señalan que se postergarán las nuevas concesiones en los puertos de la V Región, así como en Coquimbo. Explican esta postergación las caídas en los volúmenes de carga que se prevén en el futuro, por la crisis mundial, y la necesidad de autorización del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), que retrasaría la licitación.

Lo anterior parece razonable en el cuadro actual. Las bruscas caídas en los volúmenes comerciados -Valparaíso mostró una baja de 27,3 por ciento en enero-, así como los bajos precios del transporte marítimo, han debilitado a la industria naviera y portuaria, que había invertido fuertemente durante la bonanza de los últimos años. Ella enfrenta sobrecapacidad y endeudamiento, lo que podría llevar a un proceso de consolidación global. Por tanto, no es claro si habría interesados si se ofrecieran este año las nuevas concesiones de los puertos de Valparaíso y San Antonio.

Pese a que al tercer trimestre de 2008 Valparaíso estaba operando casi a máxima capacidad y requería expandirse en el mediano plazo, la urgencia es ahora mucho menor. En el caso de San Antonio, que tenía capacidad sin utilizar, lo es aún menos.

Otro aspecto del retraso tiene relación con el TDLC. éste autoriza mediante un informe la concesión de terminales monooperados en la V Región. A petición de las empresas portuarias estatales propietarias de los puertos, dicho informe usualmente impone condiciones muy restrictivas para eventuales concesionarios.

En San Antonio, la Empresa Portuaria -estatal- solicitó que no se permitiera al actual operador del Terminal monooperado participar en la licitación, por los peligros que esto podría plantear a la futura competencia portuaria. De aprobarse tal condición, es probable que el concesionario se oponga a la licitación de la nueva concesión, alegando que su capacidad no está copada (una condición necesaria para la nueva licitación, según su interpretación del contrato de su concesión).

En Valparaíso, la Empresa Portuaria no se opone a la participación de su concesionario, pero sólo si no hay más interesados. En todo caso, la necesidad de esperar a una decisión del TDLC antes de poder comenzar el proceso de licitación es uno de los motivos de que ella se postergue.

Dado que las licitaciones en la V Región doblarían la capacidad portuaria en pocos años, y que no se prevé que la carga siga creciendo, al menos en el mediano plazo, el retraso en la inversión no tiene las consecuencias que habría acarreado en un clima de crecimiento global. Así, si bien las inversiones portuarias tienen una lenta maduración, tardando varios años en realizarse, postergar en un año las licitaciones no debería limitar el comercio exterior en el cuadro actual.

Fuente: El Mercurio