flechas gif 28-08-2015


Boletín

Nº 122

Tres mil personas quedarían sin empleo por licitación portuaria


Septiembre

2009

 

 
 

 

 

 

 

 

Agentes navieros, de Aduana, estibadores, desestibadores, movilizadores y comerciantes serían los principales afectados con la concesión. Se critica la elevación de los costos de embarque con la monooperación

La conservación de puestos de trabajo parece ser la nueva esfera de discusión que redundará en los próximos meses a la espera de la decisión del Tribunal Constitucional en cuanto a la licitación de los dos frentes de atraque del puerto de Coquimbo.

Así por lo menos lo ha manifestado el Frente de Defensa que con la colaboración de entidades nacionales como ASONAVE no ha descartado llegar hasta tribunales internacionales con tal de evitar la monooperación. “Esa es nuestra prioridad para mantener el empleo (...) Lucharemos hasta el final”, aclaró una de sus integrantes, Marviola Rivera.

Es precisamente la preservación de fuentes laborales el cariz más delicado de este conflicto, ya que de acuerdo a las estimaciones del Sindicato de Trabajadores Marítimo Portuarios serán al menos mil los puestos que se suprimirán de adjudicarse los frentes de atraque a un solo consorcio. “Se ve complicado el panorama, pues serán mil las personas que ya no contarán con un sustento mensual”, estipuló el timonel de la entidad gremial, Patricio Contreras.

Una opinión similar posee el agente naviero Jaime Molina, quien representa a la empresa Jorge Carle en la zona. “Los trabajadores permanentes que se desvincularán serán aproximadamente 30, mientras que los eventuales y discontinuos alrededor de 200”, visualizó.

En tanto, Ricardo Larraguibel, agente de Aduanas, también avizora una merma en los contratos de carga y descarga. “El concesionario tendrá su propia gente, por lo que el resto de los servicios quedará a la expectativa”.

A ese número hay que agregarle los indirectos que se relacionan con el comercio aledaño a las instalaciones portuarias y que deberán salir para modernizar los frentes de atraque. Para Marviola Rivera, presidenta de la Cámara de Comercio de Coquimbo, el número de afectados se eleva a dos mil.

“Si se licita, desaparecen todos los puestos de artesanía y ventas que en total alcanzan las dos mil personas. Ellos sumados a los mil del sistema portuario, da una cifra de tres mil personas que se quedarán sin trabajo. Y creo que aún me quedo corta con la estimación”, evidenció.

COBROS POR LAS NUBES. Pese a que la Dirección de Obras Portuarias precisó que desde la implementación de la Ley de Modernización de Puertos en 1998, las tarifas de transferencia bajaron un 30%, los operadores lo desmienten. Ricardo Larraguibel, acentuó que “los costos cada vez que ingresa un privado se quintuplican. En cambio con la multioperación participa la Compañía Sudamericana de Vapores, Ultramar y yo, adjudicándose la prestación más barata y eficiente. Eso es libre competencia”.

Jaime Molina ha sido testigo de la invariabilidad de costos con la monooperación. “Las tarifas han sido incrementadas y el concesionario también lo ha hecho. Él decide qué nave atraca primero, pues no existe el orden de recalada”, dijo.

 

 

Fuente:  Diario El Día

 

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