La participación de los Trabajadores en Directorios
 

 

 

Esto no es un regalo de nadie, fue una solicitud de la organización sindical. Tener un representante en cada directorio nació porque nos pareció importante que la participación que se había logrado en la Emporchi, pudiera reflejarse nítidamente en las futuras empresas portuarias.

Mi experiencia es que la opinión de los representantes de los trabajadores tiene una alta recepción en el directorio. Para todas las materias es contemplada nuestra opinión y de una manera seria. Pero no ha sido tan exitoso cuando el representante no es dirigente sindical, ya que responde a sí mismo solamente. El dirigente sindical tiene una responsabilidad con su organización, sin embargo, quien ha sido electo y no está vinculado al sindicato, no tiene responsabilidades con nadie más. Lo que él opina puede dejarlo dentro de su directorio sin ninguna obligación de transmitirlo a nadie. Yo creo que eso no le hace bien a las empresas. Cuando las cosas son más transparentes, cuando la gente sabe por dónde van todos los procesos, eso es un aporte y los trabajadores se desempeñan en un espacio más tranquilo.

Las empresas son propiedad del estado, y deben garantizar un servicio público estratégico para el comercio exterior y para la política económica de crecimiento vía exportaciones del país. Su destino, entonces, es asunto público y corresponde al Gobierno, vía designación de sus directores, asegurar este fin.

Convencidos que la democracia en la empresa, fomenta la creatividad de todos sus integrantes, y que es más fácil defender fines comunes cuando estos han sido discutidos y acordados por todos sus actores, muchas legislaciones laborales de países más desarrollados, han venido reconociendo la necesidad de vincular más estrechamente, las decisiones de las empresas con los intereses y opiniones de sus trabajadores.

Para dicho propósito, estos países han adoptado diversas políticas de participación de los trabajadores en la empresa, tales como, participación en la propiedad, vía acciones; en la gestión, vía organismos bipartitos; en la productividad y salarios, vía incentivos.

Nuestra legislación laboral común, fruto de las ideas de la dictadura, es antidemocrática y asume que el destino de las empresas es asunto exclusivo de sus dueños, por lo que excluye a la sociedad y  por cierto a los trabajadores de su gestión, administración y dirección. 

Con todo, las reformas introducidas por los Gobiernos de la Concertación han avanzado en establecer un cierto derecho a la información y en potenciar los comités paritarios de seguridad  y capacitación como espacios participativos. Por ello, la creación en la ley N°19.542, de la figura del representante de los trabajadores en el Directorio de las Empresas Portuarias Públicas continuadoras de Emporchi,  elegido por votación directa, secreta e informada, es una conquista de los trabajadores que debe ser valorada, para cuidarla y perfeccionarla.

La institución del representante de los trabajadores en el Directorio ,

como una conquista sindical.

A comienzos del año 1995, las organizaciones sindicales de la ex - Empresa Portuaria de Chile (EMPORCHI), comenzaron un largo bregar con el objeto de tender a la protección de los derechos de los funcionarios y trabajadores en el curso del proceso de transformación del sector portuario estatal.

En este batallar se logró comprometer a las más altas autoridades del Gobierno de la época mediante la firma de una serie de acuerdos 1995 –1996 –1997, cuyos logros finales se tradujeron en la importante protección social que favoreció a los trabajadores que debieron jubilar anticipadamente o que optaron por renunciar voluntariamente, mediante el pago de indemnizaciones muy superiores a las que se habrían obtenido con la sola aplicación de los derechos consagrados en el Estatuto Administrativo.

No puede olvidarse que el origen de esta situación, se encuentra en la política de modernización portuaria del segundo Gobierno de la Concertación, continuada por el actual, y apoyada por la oposición como se reflejó en las votaciones casi unánimes de los principales artículos de la ley N°19.542.

Este proceso de modernización significó, para los trabajadores de Emporchi, la disminución de 1200 empleos, la pérdida de la carrera funcionaria, la atomización de las organizaciones sindicales, y la permanente amenaza de jibarización de las nuevas empresas.

Dada esta situación, la Federación Nacional de Trabajadores Portuarios de Chile (Fenatraporchi) negoció con el Gobierno, políticas sociales, laborales y previsionales dirigidas a los trabajadores que debieron salir de la empresa,  para los que debieron u optaron por quedarse y también para los que ingresaron a ellas.

Los principales acuerdos sobre políticas laborales para las nuevas empresas, se centraron en:

·      La mantención de los derechos, remuneraciones, beneficios sociales y condiciones de trabajo de los trabajadores en las nuevas empresas a las que pasaron sin solución de continuidad;

·      El compromiso político del Gobierno por la estabilidad laboral, entendida como la exclusión de las causales de término de la relación laboral, contenidas en el artículo 161 del Código del Trabajo, hasta la primera negociación colectiva;

·      Considerando la historia del sector, las desiguales condiciones de cada puerto, la atomización de las organizaciones sindicales, se convino utilizar una institución que se acababa de introducir con la ley N°19.250, para que la primera negociación colectiva en las nuevas empresas fuera supraempresa; y,

·      El derecho a elegir de entre los trabajadores un representante con derecho a voz en el Directorio.

La figura del representante de los trabajadores en el Directorio de las empresas portuarias creadas por la Ley 19.542, es desde su origen una conquista sindical, concebida como una herramienta más, complementaria a las tradicionales del que hacer sindical, dirigida a proteger los intereses de los trabajadores. Por esto, la Federación Nacional la reivindica desde las primeras presentaciones, logra su establecimiento en el punto III) del Acuerdo con el Gobierno el 30 de agosto de 1995, hasta que, finalmente, el artículo 24  de la ley N°19.542, la instituye como un integrante del Directorio elegido en votación secreta y directa por todos los trabajadores de la misma, el que sólo tiene derecho a voz,  y que durará tres años en su cargo pudiendo ser reelegido por una sola vez.

Balance del primer período de la acción de los representantes.

a)     Se ha logrado llevar a la instancia de alta dirección de la empresa la voz de los trabajadores, la que ha sido escuchada con respeto, logrando constituirse el representante de los trabajadores en el Directorio como un agente que ha podido influir en las decisiones estratégicas más relevantes de la vida de la empresa.

b)     Se ha logrado sensibilizar al Directorio acerca de la necesidad de racionalizar las remuneraciones de los trabajadores, lo que se tradujo en el año 2000 en una modificación de los contratos individuales que, ajustando la jornada ordinaria de trabajo, permitió elevar  de modo estable las remuneraciones de los trabajadores en el puerto de Valparaíso, sin estar afectos a la incertidumbre de “solicitar” a la Jefatura horas extraordinarias que permitieran aumentar el líquido mensual.

c)      Se ha logrado del Directorio la adopción de acuerdos que han permitido la mantención de la estabilidad laboral relativa, lo que ha significado que aún cuando se han licitado los Terminales  no ha existido despidos masivos.

d)  Se ha apoyado en las sesiones de Directorio, el trabajo reivindicativo desarrollado por las organizaciones sindicales, lo que se ha traducido en la reciente firma de un  convenio colectivo de trabajo por dos años, que ha introducido el concepto de remuneración variable según objetivos, que comprometerá a los trabajadores con el cumplimiento de metas.

e)      Se ha apoyado de hecho la acción de los trabajadores de otras empresas portuarias públicas, en virtud del efecto expansivo que tienen las discusiones generales en el Directorio, esto por la ubicación estratégica de Valparaíso.

Conclusiones: Evaluación, Propuesta, Desafíos.

En resumen, concluimos que a través de la participación del representante de los trabajadores en los Directorios, se ha logrado influir en las políticas de alta dirección de las empresas y sus consecuencias operativas, obteniendo mejor empleo, más estabilidad y mejoramiento de remuneraciones, en un contexto bastante adverso.

En nuestra evaluación reivindicamos el trabajo conjunto del representante con las organizaciones sindicales, locales y nacionales, como única forma de potenciar la interlocución unitaria de los trabajadores.

Es nuestra propuesta, profundizar los lazos entre estas instancias, perseguir la mejor ecuación entre la reivindicación de los trabajadores y las posibilidades de la empresa real, manteniendo la voz de los trabajadores en el Directorio, como una herramienta más al servicio de este fin.

Quedan muchos desafíos pendientes para el representante desde la perspectiva de sus trabajadores. Y esto es aún más evidente si entendemos que la modernización esta lejos de terminar.

Consolidar este espacio ganado en los acuerdos previos a la ley 19.542, es el objetivo que nos motiva a volver a dar nuestro apoyo para realizar estos propósitos a favor de los intereses de todos lo trabajadores de nuestras empresas.

Hernán Bravo Aravena

Presidente

Fenatraporchi